domingo, 9 de septiembre de 2007

Damas y caballeros: tormenta solar

Faltan un mínimo de 3 años para que visite nuestro pequeño planeta una tormenta solar de las gordas. Las consecuencias de estas tormentas no son muchas, pero son terribles para la rutina de la vida en el siglo XXI: destrucción de satélites de telecomunicaciones, subidas de tensión de más de un millón de voltios, pérdida de cobertura en las redes de telefonía móvil, pérdida del contacto del tráfico aéreo con sus torres de control, y la que más me gusta de todas: las auroras boreales se ven desde la hostia de sitios. Una vez se pudieron ver auroras boreales en Roma, y si la tormenta que viene es como dicen peor que aquella, a ver si al menos nos deleitan con una bonita aurora boreal.

Resulta que en el sol hay manchas. Sí, sí; manchas resistentes al calor. Pues bien, cada 11 años más o menos, las manchas desaparecen, y la actividad de las llamaradas solares (las explosiones estas chungas de la superfície de la estrella) están en calma. A eso se le llama: mínimo en el índice de la actividad solar (o al menos eso pone en la página web que voy a citar líneas más abajo), lo que viene siendo algo en plan: agarraos que tengo gases, y de aquí a unos años ya no podré aguantar más, ni me dará tiempo de ir a soltarlos al baño, y plas, toma tormenta solar.

Copy & paste de neoteo.com:

Se espera una Tormenta Solar record para el año 2011
Está confirmado: el año pasado tuvimos un mínimo en el índice de la actividad Solar. En los próximos años se producirá un estallido de actividad solar que afectará, entre otras cosas, a las comunicaciones.

Las manchas solares han desaparecido, junto con las llamaradas solares. El Sol se encuentra tranquilo. Pero solo se trata de la calma antes de la tormenta.

Un grupo de investigadores anunció que la tormenta solar más en cincuenta años viene en camino. La predicción fue hecha por el equipo dirigido por Mausumi Dikpati del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (National Center for Atmospheric Research ó NCAR). "El siguiente ciclo solar será de un 30 a un 50% más intenso que el anterior, el histórico máximo solar de 1958”.

En 1958 la era espacial estaba comenzando. El satélite Sputnik fue lanzado en 1957 y el Explorer 1 en 1958. La gente sabía que algo grande estaba pasando porque las auroras boreales se habían visto ya tres veces en México. Hoy en día, un máximo solar de intensidad similar tendría un efecto notable en teléfonos móviles, aparatos de GPS, satélites climatológicos y en muchas otras tecnologías modernas.

En los casi dos siglos desde que se descubrió el ciclo solar de 11 años, los científicos han luchado por predecir la intensidad de los máximos futuros, y han fallado. Los máximos solares pueden ser intensos como el de 1958, o apenas detectables como el de 1805, sin obedecer a patrón alguno.

La clave del misterio son las corrientes de transporte del Sol. Son corrientes de gas que conduce electricidad. Estas fluyen en un bucle que va del ecuador solar a los polos y de regreso. Este Cinturón Solar controla el clima de nuestra estrella. Específicamente, controla el ciclo de manchas solares.

Esta circulación de gas sucede con una gran lentitud. Se requieren cerca de 40 años para que el cinturón complete un bucle. Cuando el cinturón se vuelve "rápido", significa que muchos de los campos magnéticos están siendo barridos, y que el futuro ciclo solar será intenso. Esta es la base de las predicciones climatológicas solares. Este efecto se estaba acelerando en el ciclo de 1986 a 1996.

"La historia muestra que los ciclos de manchas solares grandes se intensifican más rápido que los de manchas pequeñas", dice. "Espero ver las primeras manchas del próximo ciclo a finales del 2006 o en el 2007, y un máximo solar que llega alrededor del 2010 ó 2011".

¿Esto es correcto? Solo el tiempo lo dirá. Pero de cualquier manera, una tormenta se avecina.


Tengo ganas de ver qué pasará.